Linaje

O’sensei Morihei Ueshiba

El 14 de diciembre de 1883 nace Morihei Ueshiba, en la pequeña villa de Tanabe. Cuarto hijo de Yorokuy de Yuki Ueshiba, era un niño de débil constitución y a menudo caía enfermo. Pero poseía una gran voluntad y predisposición a la búsqueda espiritual.

Decidido a forjarse una mente y un cuerpo sanos, se obliga a largas marchas a través de las montaña, cargado con pesados sacos de arroz. Su padre, preocupado por el destino de su débil hijo, que pasaba sus horas en la soledad entregado a la meditación , al ejercicio de las viejas técnicas marciales y a la recitación de letanías y sutras budistas, le obligó a practicar la natación y el Sumo, la ancestral lucha japonesa.

Asistía secretamente a las escuelas de Jiu-Jitsu, el antiguo arte de los Samurai. En 1901, en Tokio, fundó, la Compañía Ueshiba, y continuó instruyéndose en el arte de la lanza y la espada, bajo la tutela de célebres maestros. Pero, enfermo tuvo que regresar a Tanabe, para pasar allí una larga convalecencia.

A los 21 años, Ueshiba se alistó en la armada, atrayendo rápidamente la atención de sus superiores. La contienda ruso-japonesa fue para Ueshiba una buena palestra para someter su cuerpo y su espíritu a las más duras pruebas. Sus habilidades eran tan singulares que los soldados llegaron a llamarle Kami, dios o divinidad viviente protectora. Pero la visión de la muerte en el campo de batalla, los gritos desesperados de hombres heridos, moribundos y torturados por el hambre y la sed hicieron que poco a poco fueran diluyéndose en él su amor por la vida militar. Fue así como decidió abandonar el ejército para, una vez más, dedicarse al cultivo de la tierra y a comulgar con la naturaleza.

En 1912, en la soledad continuaba su duro entrenamiento en las disciplinas del Budo (la vía del guerrero), impregnándose quizás de aquella sobrecogedora belleza, de aquella visión de una naturaleza salvaje y cautivadora a la vez.

En Tanabe es informado de que su padre ha muerto cuatro días antes. Sumido en la más cruda desgracia, se retira varios meses a la vida solitaria y se sumerge en la oración y en la meditación.

Ueshiba decidió retirarse a las montañas para orar. Se entrenaba como un monje, en la más sobria austeridad, llegando al límite de su resistencia física, obsesionado quizás con la idea de esa purificación del cuerpo y de mente de la que hablaba Deguchi.

El año 1925 fue decisivo en la vida del maestro Ueshiba. Inspirándose en la naturaleza, dio a las artes marciales, el budo en su conjunto. Hizo la síntesis de todas las técnicas que había dominado; perfeccionó un conjunto diferente de técnicas cuya razón de ser ha definido claramente; dio nacimiento al aikido, precisando que las técnicas del budo no son sino los caminos que conducen al hombre a asimilarse al universo para cumplir mejor su misión de amar y proteger con amplitud de espíritu a todos los seres de la creación.

Creó el aikido, arte marcial por su origen y su esencia, no ya a partir del deseo de destrucción o de muerte, sino a partir del culto de la vida. Nacido de un deseo de síntesis, de equilibrio entre el cuerpo y el espíritu del ser humano, entre el hombre y el universo y el hombre en la sociedad. Se distingue de las demás formas marciales por su carácter constantemente humano y apaciguador. Así la práctica del aikido se subordina siempre a una preparación mental adecuada.


Doshu Moriteru Ueshiba

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Moriteru Ueshiba es el nieto del fundador del Aikido, Morihei Ueshiba. Es el actual y tercer Doshu del Aikikai desde 1999, el primero fue su abuelo y el segundo su padre, Kisshomaru Ueshiba.

Nació el 2 de Abril de 1951, en Tokio, Japón. Es el segundo hijo de su padre Kisshomaru Ueshiba. Comenzó a estudiar Aikido con su abuelo O-Sensei a los 6 años de edad. Tomó con seriedad el Aikido cuando atendía kōtōgakkō, alrededor del décimo y doceavo grado escolar, tiempo en el que se propuso eventualmente ser el Doshu del Aikikai, heredado de su padre.

Estudió y se graduó de la facultad de Economía de Meiji Gakuin University, en 1976.

En 1996 se convierte en el Dojocho (Director) del Aikikai Hombu Dojo, cuando su padre aún vivía. Con la muerte de su padre el 4 de Enero de 1999, hereda el título de Doshu, en una ceremonia a la que atendieron más de 2,000 personas de todo el mundo.

Escribió y fue coautor de varios libros, incluyendo “Aikido Progresivo: Elementos Esenciales”, “Curso Maestro de Aikido: El Mejor Aikido”, “Maestro Perfecto de Aikido” y “Una Vida en el Aikido: Biografía del Fundador Morihei Ueshiba”, entre otros.

 


 

Sensei Makoto Nishida, Sensei Shihan 7° Dan

Nació en la prefectura de Iwate, en el norte de Japón, donde vivió hasta los 18 años. Cuando era niño se formó en Kendo durante 5 años y en la universidad estudió Kyudo (arte del tiro con arco) durante 3 años y recibió el grado de segundo Dan.

Después de estudiar en la universidad de ingeniería en Tokio llegó a Brasil en 1968 como inmigrante técnico. Vivió en Sao Paulo donde conoció la academia de Aikido del Maestro Reishin Kawai, ubicado en el barrio de Liberdade. Inicialmente estudio con el Maestro Keizen Ono, quien enseñó en lugar del Maestro Kawai. Luego se trasladó a la academia de este maestro en el barrio de  Providȇncia.

Durante 15 años se formó como discípulo del Maestro Kawai. Lleguó a la posición de Director Técnico de FEPAI, fundada en 1977 por los esfuerzos de los Maestros Kawai y José Gomes Lemos.

En 1990, con la salida de Maestro Kawai de la FEPAI, asumió la representación del Aikikai (maxima autoridad de Aikido). Durante todos esos años de dedicación al Aikido realizó prácticas en Japón con varios maestros entre los que se encuentran Doshu Kisshomaru Ueshiba en la sede de Aikikai, Maestro Yassuo Kobayashi en Tokio, y el Maestro Shigeru Kawabe en Akita.